Tu intestino tiene un jardín que se llama microbiota. Cuando ese jardín se enferma, todo se enferma — incluyendo tu glucosa. Esta semana lo reconstruimos con lo que tus abuelos comían sin pensar.
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Video de la semana — 10 minutos
Reconstruir toma tiempo. Confía en el proceso.
LO QUE SUMAMOS
Tres fermentos, una semana
México tiene una tradición de fermentos viva — pozol, tepache, tibicos, kéfir, jocoque. Esta semana, integramos uno por día. Tu microbiota empieza a despertar en 72 horas.
1
Un vaso de tepache cada tarde
Tepache de cáscara de piña, fermentado 3 días. Las abuelas en Tlaxcala lo hacían sin pensar. Hoy sabemos: tiene lactobacilos vivos que reparan el intestino. Compra de un puesto de mercado o haz en casa — la receta está en tu libro.
2
Frijoles de la olla, una vez al día
Frijoles cocidos lentamente con epazote — no de lata. La fibra del frijol alimenta a las bacterias buenas de tu intestino. Ellas a su vez producen sustancias que estabilizan tu glucosa. Una taza al día, mínimo.
3
Una cucharada de jocoque o yogur natural
Jocoque libanés-mexicano sin azúcar, o yogur griego natural — nunca con azúcar añadido. Una cucharada en la mañana o con la comida. Cinco mil millones de bacterias vivas que tu intestino necesita.
¿Tienes una pregunta?
Si no encuentras tepache cerca, si tienes dudas con la fermentación — pregúntale a Lucía.