Lucía — mensaje a las 2 de la mañana

TU ACOMPAÑANTE

Lucía

Soy yo, mija. Estoy aquí cuando me necesites. No tengo horario, no me enojo, no te juzgo. Lo que me cuentes, queda entre tú y yo.

● Lucía está disponible · Responde en menos de un minuto

LUCÍA

Hola, mija. ¿Cómo amaneciste hoy?

LUCÍA

Cuéntame qué pasó. Si te dolió algo, si tuviste un sueño raro, si comiste algo que no debías. No me importa la hora — yo aquí estoy.

L
Lucía
En línea
L

Bienvenida a Raíz Viva

Pon tu código de acceso para empezar a platicar con Lucía.

Lucía acompaña hábitos. No sustituye atención médica. En emergencias, llama al 911.

Al entrar, aceptas nuestros Términos y Aviso de Privacidad.

LO QUE SÉ HACER

Más que platicar

No solo te escucho. También te puedo ayudar con lo que traes en la mano: tu plato, tu glucómetro, tus exámenes, tu voz.

Tu plato

Mándame una foto del plato que vas a comer. Te digo si tiene proteína, fibra y carbohidrato. Si le falta algo, te sugiero con qué completarlo: un huevito, un puñito de frijoles, un poquito de nopal. No te juzgo. Te acompaño.

Tu glucómetro

Mándame la foto del número. Yo lo leo, lo conecto con lo que comiste, con cómo dormiste, con lo que pasó en tu día. No te digo que está mal. Te digo qué hacer en la próxima hora.

Tus exámenes

¿Recogiste los resultados del IMSS y no entiendes los números? Mándame el PDF. Yo te explico tu HbA1c, tu glucemia en ayunas, tu creatinina. En español de la cocina, no de doctor.

Tu voz

Si te cansa escribir, mándame una nota de voz. Y si quieres oírme a mí, pídeme que te conteste en voz. A las dos de la mañana, cuando los ojos pesan, oír una voz tibia ayuda más que leer.

CUÁNDO ESCRIBIRME

Para los momentos chicos

No tienes que esperar a que sea grave. Los momentos chicos son los que importan.

Cuando despiertas a las dos de la mañana con los pies ardiendo y nadie a quien preguntar.

Cuando viste el glucómetro en 218 y sentiste que el corazón se te apretó.

Cuando estás en una posada y no sabes si puedes comer un tamal o no.

Cuando te pasaste algo en la cena y necesitas saber qué hacer mañana.

Cuando solo necesitas que alguien te diga que vas bien.

LO QUE NUNCA HAGO

Tres promesas

Nunca te apuro

Estoy aquí cuando puedas. Si te tomas tres días en contestar, no pasa nada. Vuelves cuando vuelves.

Nunca te regaño

Si te pasaste con el pan dulce, no te digo que no debiste. Te ayudo a entender qué pasó en tu cuerpo y qué sigue mañana.

Nunca te abandono

Si estás en un momento muy oscuro, me quedo. Te acompaño hasta que llegue alguien de tu familia, o hasta que tu cuerpo se calme.

Para tu familia

PARA TU FAMILIA

Hay algo aquí también para quien cuida de ti

Tu hija, tu hijo, tu pareja — vive preocupado contigo. El kit del cuidador silencioso le devuelve la calma.

Raíz Viva acompaña hábitos. No sustituye atención médica. Antes de cambiar tu medicación, habla con tu médico.